Plan de acción

 Hoffmann señala que hay mucha depresión encubierta en los adultos mayores; se cree que la persona está triste, pero hay una patología detrás. Por tanto, es vital que los familiares sepan identificar si algo raro está pasando, y al involucrado enseñarle que sus cambios no son malos.

 La también especialista en estimulación cognitiva, indica que existen señales ante las cuales puedes reconocer que el adulto mayor está presentando depresión. Estas son algunas de las más importantes:

 1. Cambios de humor repentinos

 2. Su escritura es diferente

 3. Deja de ser sociable como antes

 4. Ya no participa en actividades

 5. Su alimentación cambia

 6. Deja de hablar como antes

 Si identificas algunas o todas las alertas, Hoffmann apunta que lo más importante es nunca decirles directamente que lo has notado raro, porque lo tomará con una actitud de defensa, se asustará y cerrará.

Si hemos identificado un comportamiento diferente, hay que acercarse más, convivir e intentar estar alerta de cómo se comporta sin decirle nada, tomar notas sobre ello”.

 Una vez que se tienen estos detalles, lo ideal es acudir primero con el especialista para proporcionarle la información, hacer un plan de acción y hasta entonces integrar al adulto mayor. Se debe hacer con mucha naturalidad para evitar que entre en crisis, explicarle que son chequeos preventivos.